En los tiempos que corren el entrenamiento físico es fundamental para lograr resultados, de nada sirve tener al jugador más habilidoso del mundo si solo resiste un tiempo de juego. El acondicionamiento físico completo es complejo, pues en un encuentro no se corre de una sola manera sino de varias. Un jugador corre en un partido 45-50% en Capacidad Aeróbica, 20-25% en Potencia Aeróbica ( es la mezcla entre capacidad aeróbica y capacidad anaeróbica ), 15-17% en Capacidad Anaeróbica y un 7% en Potencia Anaeróbica. Por lo tanto para entrenar como se debe a un jugador debemos hacerlos dentro de estas cuatro maneras de correr, teniendo en cuenta que en algunas de ellas vamos a tener gran presencia de ácido láctico por lo tanto hay que manejar:
Cuándo y cómo entrenar cada una.
La recuperación que lleva cada una. ( esto nos va a dar la cantidad de veces por semana que podemos entrenar dicha cualidad )
Cómo distanciar los entrenamientos físicos del partido.
Coordinar entrenamientos con presencia de ácido láctico con los faltos del mismo.
Otro punto a considerar y es un error muy común de observar que a veces se hace un trabajo en teoría aeróbico pero por no manejar el rango de pulsaciones de los jugadores algunos de ellos pueden generar ácido láctico entonces si al otro día hacemos un trabajo anaeróbico, es decir, que vamos a generar a conciencia ácido láctico algunos jugadores ya tendrán en sus músculos algo del mismo y por lo tanto pueden comenzar a lesionarse. En el entrenamiento físico no hay casualidad hay causalidad.




